
Poco a poco siento el frío viento que me cruza com un rayo la espalda, en ocasiones esa sensacion se vuelve algo demaciado fatigante.
Me es inebitable sentir hambre y es que no creo que seguír mordiendo estos malditos cillones me funcione más, estoy arta de pelear con estos hijos de puta cada vez que encuentran una rata.
Esto es más que una dolorosa agonia porque yo ya no puedo morir, en ocasiones he pensado en comerme a esa chiquilla de mierda que le encanta correr por los pasillos, finelmente ella y su puto perro fueron los que comenzaron esto. Pero se que no gano nada ya que su sangre al igual que la mía y la de todos los demas no estan buena como la de un humano.
Cada vez que miro a cualquiera de estos cabrones no dejo de pensar en lo sabroso que sabe un cerebro, el sonido que produce la piel cada vez que la despellejas de la cabeza, el sublime sabor de las neuronas cada vez que las muerdo, pero cuando las trago por completo la sensaión cuando pasan por la garganta es algo, indescriptible.
La sangre volando en el viento cada vez que se desparrama, los gritos de mi victima que se vuelven coros celestiales.
"¿Qué es eso?...¿Qué carajos es eso?"
"¿Por qué carajo esos hijos de puta están haciendo ruido otra ves?"
"¿Qué fue eso...un disparo?"
Eso sólo quiere decir un cosa.
Me escondo en el lugar más obscuro del bestibulo (porque a diferencia de los demás pendejos que habitan aquí yo si se cazar)... Ese iiota cree que la máscara lo va a proteger... espero que se que se acerque un poco más y...






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